Crisis, el musical
Ni decir la verdad
Ya nadie quiere tener
Mas lios con la autoridad
Abuso de autoridad/ Three souls in my mind
Y es cierto.
Yo no puedo recordar tantas como ella. A mí me tocó la del 94 y a pesar de que fue horrible, la gente se quedó sin trabajo y la pobreza aumentó, no recuerdo que mi entorno haya cambiado demasiado.
De ese tiempo (yo tenía 9 años) sólo recuerdo que Marcos estaba de moda, que un día mi mamá llegó por mí a la primaria y me dijo que acababan de matar a Luis Donaldo Colosio , candidato a la presidencia de México (y como era una niña muy enterada, me conmocionó) y la entrada de Zedillo al poder. De ahí en fuera, esos fueron unos años muy plácidos para mi: dormía, jugaba, comía, iba a la escuela… como perrito despreocupado de la vida y sus lastimosos menesteres.
Ahora que la crisis me agarró con pleno uso de mis facultades mentales, me doy cuenta que el ambiente seguramente era igual de tenso que hace 15 años, pero que igualmente, no podemos hacer nada mientras que el gobierno nos rebasa con sus “acciones justas” para recuperar la economía del país.
Hace tiempo, cuando se publicó lo de la quiebra de Lehman Brothers (el evento que desató el crak económico-financiero junto con el fraude de Grupo Standford y Bernard L. Madoff) mi hermana aún vivía en casa y nos ibamos juntas al trabajo. Ponía el radio y las noticias (que no eran las más halagadoras) la ponían muy mal de los nervios.
Como mi forma de defensa es evadir, le pedía que pusiera música u otra cosa. Ella me decía: “¿cómo voy a poner música? que no ves que viene un tsunami (que no surimi) financiero? (como si escuchando noticias lo pudieramos detener).
A cada quién le ha pegado la crisis a su manera. Yo por ejemplo, cuando pasó lo que cito en el párrafo anterior, no podía dormir y todo el tiempo estaba angustiada, a pesar de que yo:
1.Tengo trabajo (y ojalá que así siga).
2.No tengo hijos ni una casa, ni un marido huevón que mantener.
3.Mis padres no tienen que hacerse cargo de hijos mantenidos. (Porque afortunadamente sólo tengo dos hermanos y ambos son casados. Fiu!
Mi situación no era ni es de riesgo, y sin embargo tenía pánico.
Algo muy similar ocurrió el pasado 15 de septiembre (en México, día del inicio del movimiento de independencia). Acá normalmente es día de pachanga, pero este año ocurrió un fenómeno muy curioso. La mayoría de las personas (según los noticiarios) decía que no iba a festejar o que no tenía ganas de hacerlo.
En mi caso, ese día llegué temprano a casa, cené cereal, me puse en modo “adicta al trabajo”. ¿Tiene caso celebrar, cuando nos van a aplicar una avalancha de impuestos como a un niño indefenso ante la vacuna del sarampión?
chale…
Dicen que en el idioma chino, crisis también significa “oportunidad”. Y es verdad, una crisis nos da precisamente la oportunidad de desarrollar talentos o medios que desconocíamos. Me acuerdo que los años que siguieron a la crisis del 94, las casas de las vecinas siempre estaban ocupadas de señoras en demostraciones de tupperware y avón. Muchas amas de casa descubrieron que podían ser autosuficientes y que además, era necesario que dos sueldos entraran a casa porque uno ya no alcanzaba.
De una u otra forma la crisis les ayudó a descubrir la oportunidad de ser económicamente activas, y que ya ningún hombre las podía mirar con la etiqueta de mantenida.
(estoy entrando al momento optimista de la entrada)
un momento…
(el momento optimista está deprimido porque van a amumentar los impuestos a los cigarros, la chela, el IETU, ISR y los que se le ocurran a Carstens mientras se zampa tres kilos de carne en una sentada, acompañado de 50 coca-colas light, al día.
Entonces, no queda más que decir la vieja frase que se aplica en cualquier calamidad, evento terrorífico, depresión profunda, crisis infernal, intento de suicidio et al:
¡ÉCHENLE GANAS!
Y algo más
Es en serio. No nos queda más que reírnos de la situación y seguir trabajando. Total, si nuestros padres sobrevivieron a las crisis sociales del 68 y 71, al perro llorón (J. López Portillo), al hoyo económico que nos dejó Miguel de la Madrid y a la del 94, ¿por qué nosotros no podremos sobrevivir a la del 2009?
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Me parece muy conformista tu opinión de sobrellevar la crisis; la verdad que si bien los momentos de tensión nos sirve para ponernos a prueba, y sacar lo mejor de nosotros, hay ejemplos desde tiempos antes en la historia de nuestro país y del mundoantes de que las mujeres son autosuficientes y no mantenidas, el problema es que la historia tan solo la vemos como nos la cuentan las instituciones “legalmente” establecidas. Ejemplos: hay tribus en Africa que las mujers cazan y salen y los hombres cuidan a los hijos y la casa, en el Amazonas hay matriarcados donde las mujeres se hacen cargo del control natal de la comunidad, simplemente no lejos, en nuestro país, Juchitán Oaxaca es una comunidad donde las mujers se hacen cargo de las decisiones del hogar y administrar el dinero, y ha sido así por siglos, las soldaderas revolucionarias que mostraron gran valor durante la guerra y que la historia solo las pinta como que iban “siguendo a sus maridos y calentandoles tortilla” cuando tambien se armaban y luchaban, las guerrilleras de Nicaragua, y en gral de gran parte de Sudamérica. Lo que están haciendo con nostros, con nuestro país, y con otros pueblos en el mundo, no es algo de “hecharle ganas, reírse, aguantarse, y seguir haciendo lo que ellos quieren que hagamos, porque nimodo, así nos toco”, supongo que si a ti alguien en la escuela te quitara el dinero, no le “hecharías más ganas” para que tu papá y tu mamá te den más domingo para poderle dar a ese que te quita y tener para tí, sin embargo como sociedad es lo que hacemos, no ponemos un alto, tenemos miedo, ¿porqué?, porque en la historia que nos enseñan, siempre nos dicen que luchar “no es bueno”, “es peligroso”, “va en contra de la ley”, los medios masivos nos lo dictan a diario; siempre mostrando que para ganar la victoria tiene que llegar “un iluminado, un héroe, un caudillo”, y la gente se queda esperando a que llegue eso, o a alguien haga un cambio. Cuando uno quiere algo, lo tiene que hacer y punto, tampoco sabemso ver que la unión hace la fuerza, un objetivo común perseguido por una colectividad siempre deja una huella en el mundo. Por ejemplo, el presidente de los Emiratos Arabes, de los hombres más ricos del mundo, manda construir una “playa” en medio del desierto, que es visible desde el espacio, que ¿refleja eso?, eso refleja que miles de manos, trabajaron con sudor y mucho esfuerzo en un fin común, que es construir una “playa” en medio del desierto; por desgracia un fin tonto y sin aplicación justificada y que no trae un beneficio a nadie, y sólo fue el capricho de alguien que no hizo nada para lograr eso, no trabajó, solo puso “dinero”, que es algo que tiene un valor “simbólico”, no es real, lo real es el trabajo de la gente, que si aplicara ese esfuerzo mismo que logro esa “playa” milagrosa para librarse de su opresor, otros resultados se verían. Ya hay que irse quitando la idea de el “nimodo”, “yo tengo un trabajo que mantener”, “yo para eso estudié, que se jodan los que no pudieron estudiar”, porque si te das cuenta los que construyen casas donde vivimos, los que cultivan la comida que consumimos, los que construyen las carretreas que transitamos, los servicios de los cuales nos beneficiamos, es precisamente la gente que el sistema y la clase media y alta, muchas veces desprecia, y muchas veces demerita y no reconoce su verdadero valor como sociedad, la tacha de ignorante, pero ¿Quién es el ignorante en realidad?, el que tiene un título pero no sabe ni cultivar su comida, ni construirse una casa? o ¿el que en cualquier condición subsistirá proque día a día aprende de al vida misma?